LA TIMIDEZ SE VENCE CON EL ALCOHOL, ¿Y A QUÉ PRECIO?

por Admin

Publicado el 12/01/2018



Es un hecho científico que el alcohol produce tranquilidad, euforia y que puede mejorar las relaciones interpersonales, ya que potencia el sistema opioide endógeno del cerebro. Pero este sistema cerebral no es igual para todas las personas, y a menor nivel de endorfinas, menor habilidad social. En estos casos empieza el peligro de la adicción.

Si eres una persona tímida, que evita relaciones sociales, y compruebas que consumiendo alcohol, mejoras momentáneamente las posibilidades de mantener una vida social más activa, preocúpate, tienes muchas posibilidades de desarrollar una adicción (Nestor Szerman, Psiquiatra).

El alcohol es la sustancia psicoactiva más fácil de obtener por cualquier persona, hasta para los más jóvenes. Los menores suelen obtenerlo a través de otros y según datos de 2014, 5 de cada 10 menores, han hecho botellón y consumido alcohol en el año del mismo estudio, estaríamos hablando de más de 850.000 jóvenes, con las consecuencias que esto supone para ellos. Hablamos de comportamientos violentos, relaciones sexuales peligrosas (de las que después se pueden arrepentir y/o sin preservativos), fracaso escolar, accidentes...Sin hablar de la repercusión que el alcohol tendrá en su desarrollo, a nivel físico (problemas gastrointestinales, colesterol, etc.), a nivel  cognitivo, provocando alteraciones en el aprendizaje y en la memoria espacial o a nivel social y familiar. 

Hay que desterrar mitos como el que dice que beber alcohol, solo los fines de semana no produce daños en nuestro organismo. En realidad consumir alcohol nos hace perder el control, y tras una breve sensación de bienestar, si buscábamos evitar la tristeza o la depresión que sentíamos, esos sentimientos se agudizarán.

Otro de los mitos más comunes, es que el alcohol "la conocida copita de vino", es bueno para el corazón. Puede disminuir el riesgo de padecer alguna enfermedad del corazón, sólo en algunas personas, pero evidente puede influir en el desarrollo de otras enfermedades. Lo que sí está demostrado, es que el consumo moderado de alcohol, se relaciona con diversos tipos de cáncer, según estudio recientemente publicado, en Anales de Oncología. Por todo esto, los mensajes que vinculan el alcohol con protección cardiovascular, deben ser tomados con prudencia, ya que se trata, de estudios aislados.

Está en nuestras manos, informarnos y conocer las consecuencias del consumo de alcohol, ayudar a no caer en la trampa de la publicidad engañosa, para justificar su consumo.